Mi nombre es Mélanie y soy de Gran Canaria. Elegí Melina como nombre artístico porque es así como me llamaba mi abuela y gran parte de mi familia.

Desde que era pequeña he estado muy relacionada con el arte, siempre lo he sentido muy dentro de mí, como algo innato, algo familiar, pues también algunas piezas de este gran puzzle que es mi vida llevan tinta y otras formas de expresión en las venas, aunque no se dediquen a ellas profesionalmente.

En cuanto a mí, en la escuela brillaba más en las clases de dibujo o artes (me apasionaban) que en otras, como matemáticas, en las cuales todo se tornaba de otro color. Asimismo, tras este período, estudié el bachiller artístico en la Escuela de Arte de Las Palmas y luego fui a la facultad de Bellas Artes de Tenerife, pero no pude acabar la carrera debido a problemas económicos. No obstante, la carrera tampoco era lo que yo esperaba, por ello acabé en Oviedo estudiando un ciclo superior de Arte.

Terminé esos estudios, de los cuales salí muy inspirada y conocí a grandes artistas, y me volví a Canarias, pero fue allí, en Asturias, donde empecé a conocer más el mundo del tattoo y a interesarme por él como profesión. Sin embargo, no me haría con mi primera máquina hasta estar en Canarias en 2014.

Comencé buscando estudios o artistas del tatuaje que pudieran ayudarme u ofrecerme un puesto como aprendiz, pero eso fue muy complicado porque la isla es bastante pequeña y tal vez la gente no quería más “competencia”, o eso deduje yo, pero más adelante y a través de un amigo conocí a un tatuador madrileño que llevaba varios años ejerciendo la profesión en la isla y fue él mismo quien se interesó por mi trabajo y me ayudó a avanzar por mi cuenta hasta que, en 2015, abrió un estudio y me ofreció un puesto como tatuadora y aprendiz. Puso mucha confianza en mí y le estoy muy agradecida por todo el apoyo, pues creo que gracias a esa oportunidad que me dio conseguí emprender mi camino como tatuadora.

Después de salir de ese estudio he pasado por otros de la isla probando suerte y aprendiendo más y más, trabajando con muchos artistas diferentes y absorbiendo consejos de cada uno de ellos.

Hoy en día sigo creciendo y aprendiendo como artista y como persona, conociendo a gente maravillosa que me brinda oportunidades que hace menos de un año creía muy lejanas.

Por eso y mucho más, gracias.